QUÉ NOS ENSEÑA EL TANTRA

Cuando se menciona la palabra tantra, a menudo se malinterpreta su verdadero concepto, relacionándolo con el Kama Sutra y con una amplia variedad de incómodas posturas sexuales que parecen inalcanzables incluso para los yoguis más avanzados.

Muchas personas piensan que el tantra es únicamente sexo, y si bien la sexualidad es una parte importante, en realidad es mucho más que eso: el tantra es amor, es vida. Se trata de una filosofía que combina la espiritualidad y la sexualidad creando una vía hacia el auto-conocimiento, el desarrollo personal y el descubrimiento de nuestro propio poder, todo fundamentado en el amor, la presencia, la plenitud, la conexión con uno mismo y con la otra persona. Según el tantra, el Universo nace de la unión cósmica de las energías masculina (Shiva) y femenina (Shakti), por lo que nos propone una manera rápida y eficaz de evolucionar a través del despertar de estas energías, ambas presentes en nuestro interior.

Integrar el tantra en tu vida significa dejar entrar en ella más amor y mayor presencia.

 

Para quienes quieran adentrarse más profundamente en el concepto y en el significado del tantra, se puede obtener mucha información allá fuera a través de libros e Internet. En este artículo prefiero mencionar las enseñanzas que nos transmite, centrándome principalmente a lo que nuestro cuerpo se refiere.

El tantra nos enseña a…

  • Conectar cuerpo, mente y alma, y con los de nuestra pareja sexual (pero no necesariamente se necesita pareja para practicar tantra).
  • Conocer y entender nuestro propio cuerpo a través de la respiración profunda, la relajación y la conciencia.
  • Abrir nuestro corazón, permitiendo así que los sentimientos nos guíen de una forma más intuitiva y libre de miedos.
  • Aumentar nuestra confianza, convirtiéndonos en ese tipo de persona que desprende un brillo especial.
  • Construir relaciones más positivas con nosotros mismos y con los demás. Tantra es amor propio y amor hacia otros.
  • Redescubrir nuestro potencial a través de la reconquista de los sentidos.

Nuestro cuerpo como templo sagrado. ¿En qué te basas a la hora de elegir una pareja sexual?

Cada individuo es mucho más que un ser únicamente físico, también somos seres energéticos, y durante el acto sexual, nuestras energías se fusionan. En otras palabras, cuando practicamos sexo con alguien, realmente estamos compartiendo con esa persona algo más que el simple disfrute, ya que también compartimos nuestra energía. A través de este acto tan íntimo, abrimos un canal por el cual absorbemos la energía de la otra persona, sea ésta positiva o negativa. En consecuencia, es importante prestar atención a quién decidimos entregar nuestro cuerpo, siendo éste un templo sagrado que siempre debemos amar y respetar.

Yo siempre digo: nunca duermas con alguien que no te gustaría ser – Lisa Chase Patterson

 

La mejor manera de hacerlo es compartiendo esos momentos sagrados únicamente con aquellas personas que sepan cultivar el amor incondicional (tanto el propio como hacia otros), y que también mantengan pensamientos positivos acerca del sexo con nosotros. Por el contrario, es recomendable rechazar cualquier pareja sexual que mantenga bajas vibraciones de energía, y que viva el sexo únicamente como una vía de satisfacción para las carencias del ego (falta de afecto, necesidad de posesión, inseguridades, etc.). Si tienes sexo con personas posesivas, negativas, pesimistas, desequilibradas y depresivas, son exactamente esas las energías de baja vibración que llevarás contigo a tu vida diaria. Cuando se practica el sexo con una persona cuyas motivaciones están impulsadas por el ego, es posible que posteriormente sientas esas sensaciones de vacío en tu interior, y tu cabeza se abarrote de pensamientos negativos e incómodas emociones acerca del sexo recién mantenido con esa persona.

En consecuencia, a la hora de elegir una pareja sexual, mantengamos o no una relación sentimental de compromiso con ella, debemos asegurarnos de que se trata de una relación respetuosa y construida desde el corazón. El sexo siempre se debe practicar desde el corazón, y no desde el cerebro. Lo que nos enseña el tantra es precisamente a ser más conscientes de la energía que nos rodea, así como de la energía que llevemos en nuestro interior. Nos enseña que el acto sexual es mucho más que una rápida explosión de placer relegada a los órganos sexuales. A través del tantra intercambiamos la energía del amor, y mientras el sexo tradicional lo único que busca es descargar tensiones, con el sexo tántrico hay una transformación, una armonía, una forma de vida más sana.

Ejercicios tántricos para conectar con tu ser profundo.

 

Contempla tu mirada:

Conectar con tu propia mirada es una experiencia sumamente profunda y sanadora. Con la ayuda de un espejo, mírate fijamente a los ojos al menos una vez al día durante cinco minutos, y observa cómo empiezas a conectar contigo de una forma más intensa.

Mirarse fijamente a los ojos, contemplando la propia belleza y la luz que brilla desde dentro, es una práctica meditativa que te ayuda a conocer tu propia esencia.

Amplia el ejercicio hasta los quince minutos o incluso más, y añade un “te quiero” para concederle un plus a esta maravillosa experiencia.

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Respiración Sitali:

También llamada como “la respiración refrescante”. Se trata de una respiración tántrica que ayuda a lograr una mayor tranquilidad y paz interior, así como una mayor conexión con nuestro ser profundo.

Es una posición cómoda y con tu columna alineada, ya sea en posición sentada o de pie con los pies bien enraizados en el suelo, inhala a través de la boca y visualiza cómo tus pulmones se van purificando conforme se van llenando de aire. A continuación, ve soltando por la nariz cualquier malestar o preocupación presente en tu pecho en forma de aire viciado y pesado.

Prueba a hacerlo por lo menos durante tres minutos, todas las veces que necesites aliviar el estrés y conectar con tu esencia.

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Armonía en pareja:

Si estás en pareja y deseas fomentar la armonía en tu relación, podéis utilizar la siguiente práctica para deshaceros de todos los conflictos y las incomprensiones.

Sentados en el suelo espalda contra espalda y con vuestras rodillas recogidas cerca del pecho y los pies enraizados en el suelo, sencillamente debéis respirar profundamente y centrar vuestra atención en soltar el pasado, y en limpiar vuestra relación de todas las tensiones y las quejas que hayan podido surgir.

La conexión y el contacto entre espinas dorsales permite el cambio de información tanto a nivel neuronal como a nivel espiritual.

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Practica estos simples ejercicios todas las veces que lo necesites, al fin de mantener el equilibrio y la paz mental en tu vida diaria.

4 respuesta a “QUÉ NOS ENSEÑA EL TANTRA”

    1. Gracias a ti Cristina, por leerme y apoyarme! Me complace saber que de alguna forma te he ayudado a entender cosas. Espero poder seguir haciéndolo siempre! Un fuerte abrazo!

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